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Privacidad

En resumen: tus datos financieros se cifran en tu navegador y solo tú puedes leerlos. Puedes descargarlos o borrarlo todo cuando quieras.

Qué se guarda

  • Para entrar: tu email y, si lo pones, tu nombre. Si entras con Google, también el nombre y la foto que Google comparte al iniciar sesión.
  • Tus finanzas, cifradas: cuentas, entidades, tipos, composición, saldos, aportaciones, fechas, notas, tu perfil inversor (respuestas, objetivos y reparto) y los consejos que marcas como «ya lo sé». Se cifran en tu navegador antes de salir de él, con una clave que solo se abre con tu frase de cifrado o tu clave de recuperación.
  • Sin cifrar solo quedan datos técnicos: tu email (y tu nombre si lo pones o viene de Google), identificadores internos, el mes de cada cierre y las fechas de creación y de cambio de cada dato. Con eso se puede saber cuántas cuentas, cierres, versiones del perfil y consejos ignorados tienes, y cuándo los guardaste, pero no cuánto dinero, dónde ni en qué. Cada dato cifrado se rellena hasta un tamaño fijo, así que ni siquiera su longitud delata los importes.
  • Lo que mandas al buzón, sin cifrar (a propósito, porque es para leerlo): tus ideas y avisos de fallos, en qué ha quedado cada uno y qué propuestas has votado. El mensaje lo leen solo tú y el administrador. Si se publica, sale en el tablón con un título y una descripción que escribe el administrador, sin tu nombre, y nadie más que tú ve qué has votado.

Quién puede verlo

Solo tú. Ni el administrador de finanzes ni los proveedores pueden leer tus finanzas: no tienen la clave. Lo único que lee el administrador es lo que le escribes en el buzón. Por eso mismo, si pierdes la frase y la clave de recuperación, nadie puede recuperar tus datos.

La app funciona en Vercel (la web) y Supabase (la base de datos y el inicio de sesión). Ellos guardan el texto cifrado y registros técnicos habituales (como direcciones IP), nunca tus importes en claro. En sus copias de seguridad tus datos también están cifrados; solo lo guardado antes de activar el cifrado (antes del 8 de octubre de 2026) puede seguir en alguna copia hasta que caduque.

Lo que el cifrado no puede evitar: la página que abres la sirve finanzes, así que quien controlara su código podría cambiarlo para quedarse con tu frase. Para que eso sea muy difícil, la página solo ejecuta su propio código (política de seguridad de contenidos estricta) y cada cambio pasa por revisión y pruebas antes de publicarse. Tampoco protege frente a extensiones del navegador a las que des permiso sobre la página, ni frente a quien use tu dispositivo con la sesión abierta y la clave recordada.

Qué no se hace

  • Ni anuncios, ni analítica de terceros, ni venta o cesión de datos.
  • Solo se usan las cookies técnicas necesarias para mantener la sesión abierta.
  • finanzes no se conecta a tus bancos ni mueve nunca tu dinero.

Tus datos son tuyos

  • Descargarlos: en Ajustes → Descargar mis datos, en JSON (todo) o en CSV (para Excel, o para volver a importarlos).
  • Borrarlo todo: en Ajustes → Darme de baja. Se borran al momento y para siempre tu usuario, tus cuentas, tus cierres, tu clave de cifrado y tus mensajes y votos del buzón (lo publicado en el tablón se queda, sin nada tuyo). Si has perdido la frase y la clave de recuperación, también puedes darte de baja desde la pantalla de desbloqueo.

finanzes está en beta privada: para cualquier duda sobre tus datos, escribe a la persona que te invitó.

Última actualización: 27 de octubre de 2026.